Las mermeladas, confituras y jaleas presentan algunas diferencias, aunque no por ello dejan de ser preparaciones muy parecidas, basadas en la fruta y el azúcar y que suelen tener un sabor dulce. Sin embargo, guardan entre ellas pequeñas diferencias que hay que conocer para referirnos con propiedad a cada una de ellas.
La diferencia entre mermelada, confitura y jalea radica en la preparación de la fruta antes de cocerla
La principal diferencia entre las tres está en la forma en la que se prepara la fruta previa a la cocción, ya que dependiendo de ello la preparación final presentará unas u otras características, sobre todo en relación a la textura o al aspecto visual de las mismas.
En el caso de las mermeladas, antes de ser cocida, la fruta se reduce a un puré (o una pulpa en algunos casos) más o menos gruesa que después se mezcla con el azúcar. Son muchos los métodos que se pueden seguir para obtener ese puré de fruta. El resultado final suele se homogéneo y podría decirse que de consistencia pastosa.

En cualquier confitura que se precie, es fácilmente reconocible la presencia de la fruta entera, en caso de que ésta sea pequeña, o en trozos que son fáciles de definir al tomarla, en caso de que la fruta sea mayor. Por ello, en algunos casos se suele reservar parte de la fruta para añadirla cuando la cocción está avanzada y que, de esa manera, no se rompa completamente durante la ebullición.
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